¿Cómo has juzgado a las personas y a las situaciones?

Difícilmente, una persona puede decir que nunca escuchó el siguiente consejo: «No juzguen para que no sean juzgados».


Sin embargo, esa frase no se trata de un simple consejo, sino de una advertencia dada por el propio Señor Jesús al ver la hipocresía de los escribas y fariseos, que se consideran los dueños de la verdad y, por eso, condenaban a las personas.


Por eso, Él incluso agregó diciendo que con la misma «medida» que usemos para juzgar a alguien también la usarían para juzgarnos (Mateo 7:1-2).


Él mismo, innumerables veces, fue juzgado y perseguido injustamente. En una de esas ocasiones, el Mesías fue acusado de estar endemoniado. En vista de la manera injusta e hipócrita que supusieron de Él, el Hijo de Dios dejó una advertencia de cómo debemos juzgar algo o a alguien.