La pornografía también es un vicio

La decisión de dejar de consumir pornografía debe ser radical

La facilidad de acceso, la rápida sensación de recompensa y la desensibilización a largo plazo: el consumo de pornografía cumple los requisitos de definición de comportamientos considerados adictivos. Y el interés por ese tipo de contenido resultó alto durante la pandemia, según registros de los sitios pornográficos.


Una de las principales plataformas de contenido adulto en el mundo tuvo un incremento global de 24.4 % de tráfico con respecto al año anterior. Solo en el año 2019, se cargó contenido suficiente para 169 años de visualizaciones. En la práctica, eso significa que si una persona se dedicara un siglo entero a consumir todos los videos disponibles, no lograría ver el acervo de un solo año de la plataforma.


De acuerdo con una investigación de 2002 por el Instituto Kinsey, de Estados Unidos, 9 % de los consumidores de contenido adulto ya dijo haber sentido ganas de detenerse sin haberlo conseguido.